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Hay algo curioso que me pasa cada vez que termino un libro que me gusta mucho o veo una película que me deja pensando.
El placer aparece en la anticipación: en la idea de que eso que nos tocó puede tocar a otro. |
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Además, se sabe que las emociones compartidas se sienten más intensas y más significativas que las que se viven en silencio. Compartir no es un paso posterior al disfrute, sino parte del disfrute mismo. Por eso recomendar algo que nos importó no es un gesto neutro: no es solo decir “esto está bueno”, sino decir, aunque sea de manera implícita, “esto dice algo de mí”.
No para medir nada, sino porque —como pasa con las buenas recomendaciones— saberlo también nos da un poco de placer.
Y por último, hablando de recomendaciones: si querés saber cómo arrancar a correr en calzado barefoot y qué cambia respecto a convencionales hace click acá.
Un abrazo grande. Tati |

