Hay algo que repetimos mucho estas semanas:
“Pero ese no era el punto.”
Porque sí, fuimos a correr la maratón de Atenas. Sí, era durísima. Y sí, íbamos a probar nuestras nuevas Zapiens deportivas barefoot en el “campo de batalla” más histórico que existe.
Pero incluso ahí, la cuna del running mundial, había algo que ya veníamos sintiendo hace tiempo: algo no nos cerraba.
Para mí esto del running fue algo absolutamente nuevo. Este año no podía correr 20 minutos (y eso que estaba en forma física solo no entranaba para correr). Entonces como toda cosa nueva, implicó aprender un “idioma”. Los ritmos, el Vo2 max, el pace, la cadencia, etc.
Además el algoritmo de tus redes detecta que estás haciendo algo nuevo y te muestra cosas de eso. Videos con consejos, maratones, otros corredores. Una actividad que me dí cuenta además que está terriblemente de moda.
Pero detectamos algo muy notorio. La idiosincrasia de estos tiempos también se trasladó a una actividad tan simple como correr. Veíamos constantemente que hoy el running parece estar gobernado más por la foto, por el segundo, por el Strava y por lo que “mostrás”, que por lo que realmente vivís adentro de tu cuerpo.
Y correr en barefoot es exactamente lo contrario.
Porque las Zapiens deportivas barefoot no están hechas para que ganes segundos.
No van a hacer tu tiempo más rápido, no van a mejorar tu VDOT, ni van a engañar a tu Garmin para regalarte un VO₂max nuevo.
Están hechas para algo más viejo, más honesto y menos marketinero: disfrutar el camino.
Escuchar al cuerpo.
Moverte como estás diseñado para moverte.
El tiempo que hagas va a ser tuyo, no de ningún producto.
Eso es lo que fuimos a validar en Atenas. No si resistía la suela. No si el upper transpiraba bien. (Bueno… también).
Pero, sobre todo, si podían estar a la altura de su filosofía: no correr para la foto; correr para encontrarte.
Y esa parte sí que la vivimos.
Hubo momentos duros.
Hubo dudas, lesiones que aparecían cuando menos queríamos, y una pregunta recurrente:
¿Para qué estoy haciendo esto?
Y otra más peligrosa:
¿Y si no llego?
Como Arquíloco, entendimos que a veces hay que dejar el escudo al costado para poder seguir avanzando.
Y acá viene la parte distinta que queremos probar:
🌀 Este domingo a las 11 30 AM queremos ver el video en simultáneo con ustedes.
Queremos compartir este capítulo del viaje en vivo, respondiendo comentarios en tiempo real, riéndonos cuando nos quedamos sin piernas, contando lo que no entra en cámara, y viviendo ese momento como comunidad.
Incluso estamos pensando en tirar algunos premios , descuentos o beneficios solo para quienes estén ahí con nosotros.
No sabemos si vos corrés descalzo, con placa de carbono o en ojotas.
Pero sí creemos que hay algo hermoso en ver esta historia juntos, sin filtro, sin pose, sin escudo.
Te esperamos el domingo (suscribite para que te llegue la alarma).
Y si te copa, traé tu mate, tu café o tu desayuno de runner responsable.
Nosotros ponemos Atenas.
Un abrazo,
Tati
