Si alguna vez me leíste sabrás que mi último trabajo fue en una empresa que desarrolla proyectos forestales diferenciales, de triple impacto, que contribuyen a la mitigación del cambio climático mediante la captura de carbono.

 

Este tipo de proyectos no solo eran forestales sino que debían tener una pata muy fuerte en biodiversidad y social del lugar para que los bonos de carbono sean aceptados por las entidades internacionales (ejemplo Verra).

 

Al trabajar de esto me di cuenta que la parte de biodiversidad es algo que me encantaba y de lo que sabía MUY poco (pues siempre estuve rodeado de máquinas, centros de distribución y demás 馃懛).

 

Uno de los proyectos que tenía en la zona de Yungas en el Noroeste Argentino tenía dentro del campo uno de los animales en peligro de extinción: el Anta y por ende teníamos que realizar actividades para cuidar su hábitat.

 

¿A qué viene todo esto? Jajaja estamos en lanzamiento de pre-venta de las Yaguareté así que me pareció oportuno contarles un poco de este hermoso animal que también está en peligro de extinción.

 

El yaguareté es el felino más grande de América del Sur y el tercero del mundo, después del tigre y el león.


Su nombre proviene del guaraní y significa “la verdadera fiera”.

 

Habita principalmente en las selvas de Misiones, en zonas del Chaco y en algunos sectores del norte de Corrientes.


Hace más de un siglo, su presencia llegaba hasta Buenos Aires y Patagonia, pero hoy quedan menos de 250 ejemplares en libertad.

 

Es un depredador tope, lo que significa que regula el equilibrio de todo el ecosistema: controla poblaciones, mantiene sanas las especies y garantiza la biodiversidad. Sin él, los bosques se desbalancean. 馃尶

 

Más allá de su rol ecológico, el yaguareté es un símbolo cultural profundo.
Para los pueblos originarios representa la fuerza, el respeto y la conexión con la naturaleza. Era considerado un guardián espiritual: el vínculo entre el hombre y la tierra

.

Hoy su supervivencia depende de nosotros. Protegerlo es proteger lo que todavía nos conecta con lo natural. 

Hay una fundación que se llama Rewilding que tiene un proyecto de reintroducción del Yaguareté en los Esteros del Iberá. Vayan a chusmearla porque es muy interesante.

 

Abrazo grande,

Fede.