A fin de año solemos hacer balances. Pensamos qué logramos, qué postergamos, qué queremos cambiar en enero. En general es una reflexión mental, pero ¿cuándo nos ponemos a pensar en nuestro cuerpo?
Pensemos en un día común. Te levantaste a las 7. A las 9 ya tenías los zapatos puestos. Te los sacaste recién a las 21. Eso significa que estuviste aproximadamente 12 horas con los pies apretados.
Si lo multiplicamos por cinco días laborales, son 60 horas por semana.
Por cuatro semanas, 240 horas al mes.
Y en doce meses, más de 2.880 horas al año con los dedos presionados, el arco sostenido artificialmente y el pie adaptándose al calzado, y no al revés.
Ahora mirando el número completo: un año tiene 8.760 horas. Si dormís en promedio 8 horas por día, pasás 2.920 horas durmiendo.
Eso deja una 5.880 horas despierto al año, de las cuales pasás casi la mitad con los pies apretadísimos y sin movilidad.
No es necesario prestar mucha atención a tantos números para entender por qué nuestros pies fueron perdiendo fuerza, movilidad y equilibrio. ¿Cuánto tiempo más vamos a dejar que nos pase esto?
En general esperamos a enero para hacer cambios. Pero esta vez te proponemos adelantarte y empezar el año con los pies más cómodos, desde ahora.
En Zapiens tenemos envíos gratis a todo el país hasta el 24 de diciembre , para que puedas regalarte (o regalar) ese cambio antes de que termine el año.
El barefoot no promete magia; propone algo más concreto: que tus pies vuelvan a trabajar como pies. Que los dedos se abran, que el apoyo sea real y que el movimiento vuelva a ser propio.
Quizás este cierre de año no se trate de sumar objetivos, sino de restar presión.
